El 25% de los ingresantes no cursa la carrera al año siguiente

 

Según un artículo publicado en La Voz del Interior, los jóvenes están cada vez más presionados para definir qué estudiar. El resultado: muchos pierden el primer año de cursado por una mala elección.

Por presión de los padres, compañeros y porque en algunas carreras es necesario prepararse con tiempo para el cursillo de ingreso, chicos y chicas deben definir mucho antes qué carrera universitaria seguirán. Entonces, una decisión que definirá toda su vida deben tomarla a los 16 ó 17 años. A veces, el riesgo de una mala elección se traduce en la pérdida de un año de carrera, tras la decepción de haber escogido mal.

En la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), un cuarto de los ingresantes no vuelve a cursar la carrera elegida al año siguiente. Según datos de 2008 (los últimos disponibles), el 75 por ciento de los estudiantes de la UNC continúan sus estudios en segundo año. Es decir, el 25 por ciento desiste. La situación es muy variable por facultades y carreras, las ciencias de la salud, Ciencias Económicas y las carreras de la Facultad de Matemática, Astronomía y Física (Famaf) son las que menos alumnos retienen en primer año. La carrera que encabeza el ranking es Nutrición, donde 6 de cada 10 ingresantes abandonó en 2008.

La cifra refleja la desorientación con la que algunos jóvenes deciden qué seguir estudiando.

Uno de los ingredientes para una buena decisión es la reflexión, pero es muy difícil de lograr en una sociedad que siempre acelera a fondo.  Porcel de Peralta, psicólogo integrante del Departamento de Orientación Vocacional de la UNC., afirma que además de que falta reflexión, también falta información sobre la oferta educativa y las características de cada carrera. "Los chicos conocen poco lo que quieren y pueden y qué es lo que el entorno les ofrece. Eligen carrera por unas razones que no responden a sus expectativas.", explica.

Los cursos de orientación vocacional son espacios en los que el adolescente puede reflexionar y obtener información sobre la oferta académica y el mercado laboral. Los proceso de Orientación y Re-Orientación Vocacional son procesos de aprendizaje, espacio de reflexión que conducen a esclarecer quién se es y quién se quiere llegar a ser a través del reconocimiento de su propia historia. Estos procesos tienden al desarrollo y maduración personal, e Implican la revisión de la información que sobre la realidad social, el esclarecimiento de las posibles distorsiones y su confrontación con datos actualizados. 

Fuente: La Voz del Interior

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